El Museo Nacional de Etnografía y Folklore es uno de los principales centros de difusión de la etnografía de Bolivia. Posee un patrimonio de 30.000 bienes culturales entre reliquias prehispánicas, coloniales y contemporáneas, mascaras, cerámica, tejidos, arte plumario y numismática del territorio boliviano. La institución tiene una de las colecciones y fondos documentales y bibliográficos más grandes de Bolivia, entre 170.000 materiales de grabaciones y audiovisuales de Congresos de la COB, CSUTCB, FASOR; además de las colecciones de Arthur Posnansky, Carlos Ponce Sanjinés. Albarracín y APCOB, Laguna Meave, Julia Elena Fortun y León M. Loza.
Procedentes en su mayoría de Santa Ana de Chiquitos, en Concepción se guardan más de 5000 partituras de música barroca de autores como Domenico Zipoli, Martín Shmidt, Julian Knogler y de compositores anónimos indígenas y jesuitas. Es la colección más grande de música barroca indígena de Iberoamérica. Se conservan 5.500 piezas musicales: misas, réquiems, música de vísperas, salmos óperas. También se hallan sonatas y sinfonías traídas de Europa, pero adaptadas a la costumbre indígena. Contiene partituras de la época jesuítica y post – jesuítica.
El Centro de formación y realización cinematográfica es una institución encargada de "lograr una comunicación intercultural más justa, que apoye el proceso de democratización comunicacional y equidad en la presencia de los pueblos indígenas originarios y sectores populares en el contexto nacional, en el marco de una permanente reflexión y divulgación de su realidad y derechos y la creación de espacios educativos propios culturalmente apropiados, en un marco de coordinación, réplica, reciprocidad e impacto internacional".
La fundación CEFREC tiene tres propósitos fundamentales: Primero, fortalecer las redes o circuitos de comunicación y difusión intercultural de video, cine y televisión indígena y campesina para aportar en el conocimiento y debate sobre diferentes temas de la realidad social, económica y cultural de Bolivia en un marco de reflexión sobre el desarrollo desde una perspectiva propia. Segundo, promover la labor comunicacional, producción del cine y video de los Pueblos Indígenas, priorizando la creación propia de mensajes, en respuesta a sus necesidades, requerimientos y cosmovisión. Y tercero, posibilitar un amplio acceso a la formación, entrenamiento y al uso de los medios y las tecnologías audiovisuales por parte de los Pueblos Indígenas y otros sectores poblacionales menos favorecidos, brindándoles espacios integrales de conocimiento, teoría y práctica desde una perspectiva propia y de acuerdo a los requerimientos de su medio