Procedentes en su mayoría de Santa Ana de Chiquitos, en Concepción se guardan más de 5000 partituras de música barroca de autores como Domenico Zipoli, Martín Shmidt, Julian Knogler y de compositores anónimos indígenas y jesuitas. Es la colección más grande de música barroca indígena de Iberoamérica. Se conservan 5.500 piezas musicales: misas, réquiems, música de vísperas, salmos óperas. También se hallan sonatas y sinfonías traídas de Europa, pero adaptadas a la costumbre indígena. Contiene partituras de la época jesuítica y post – jesuítica.